viernes, 29 de abril de 2016

Laparoscopia

La laparoscopia es una técnica de diagnóstico que le permite al cirujano explorar la zona abdominal del paciente. A través de la laparoscopia es posible realizar procedimientos quirúrgicos con un método mínimamente invasivo, pues actúa a partir de pequeñas incisiones de 0.5 a 1.0 centímetros, denominadas puertos. En cada uno de estos puertos se introduce un trocar, objeto tubular, mediante el cual se pasan algunos instrumentos y una cámara especial llamada laparoscopio, que se encarga de proyectar las imágenes en monitores de alta resolución.



Es importante aclarar que al iniciar el procedimiento por vía laparoscópica, el abdomen se infla con un gas denominado dióxido de carbono, con el fin de proporcionar visibilidad al cirujano.

La cirugías realizadas bajo la técnica de laparoscopia presentan múltiples ventajas frente a la cirugía tradicional, entre ellas se destacan la reducción del dolor posoperatorio, una menor cicatrización, una disminución en el periodo de recuperación y la capacidad de volver rápidamente a la rutina de vida.

La cirugía laparoscópica requiere un alto nivel de seguridad clínica, en cuanto necesita ser realizada por expertos y en quirófanos que estén dotados con todos los instrumentos necesarios. Finalmente, se trata de una alternativa quirúrgica que cada día cobra mayor popularidad debido a su baja morbilidad perioperatoria (etapas previas a la operación quirúrgica) y posoperatoria.